Toumba Haman, Patrick. “El gouma, baile estacional y baile de gemelos de los guidar del norte de Camerún”. Culturas Populares. Revista Electrónica 4 (enero-junio 2007).

http://www.culturaspopulares.org/textos4/articulos/toumba.htm

 

ISSN: 1886-5623

 

 

 

El gouma, baile estacional y baile de gemelos

de los guidar del norte de Camerún

 

Patrick Toumba Haman

MinistŹre des Enseignements Secondaires

Yaundé (Camerún)

 

 

Resumen

La tradición es la identidad de un pueblo, es decir, las diferentes manifestaciones por las que es reconocible a través del tiempo. El presente artículo describe el gouma en todas sus dimensiones: el número de bailadores, la indumentaria, los instrumentos utilizados y el período en el que está autorizada esta ceremonia. Además de los momentos de celebración lúdica, el gouma es un baile que se ejecuta durante la danza de los gemelos, criaturas con dotes particulares que tienen un significado social particular en África. Este artículo muestra las creencias y costumbres del pueblo guidar; pero, más allá de ello, revela toda una filosofía del pensamiento africano.

Palabras clave: Guidar, Camerún, baile, rito, fiesta, maldición, brujería, medicina popular.

 

Abstract

Tradition can be understood as the identity of community or, as the different manifestations that contribute to define it and perpetuate it throughout time. This article presents the gouma in all the aspects that characterise it: the number of dancers, their clothing, the instruments used, and the period in which this ceremony is authorized. Apart from its role of entertainment, the gouma is executed during the dance of the twins, creatures with extraordinary qualities that grants them a particular status in the African continent. This article evidences the beliefs and customs of the guidar people, but beyond it, shows an entire philosophy of the African thought.

Keywords: Guidar, Cameroon, Dance, Rite, Festival, Curse, Witchcraft, Folk Medicine.

 

 

 

E

l gouma es un baile tradicional del pueblo guidar (al que yo pertenezco) del norte de Camerún, que lo sigue practicando hoy en día, entre otros muchos bailes que siguen vivos en nuestra tradición. Es un baile ceremonial. Antiguamente era considerado como una especie de estrategia codificada de convocatoria en tiempos de guerra. Pero luego fue adquiriendo otros significados, y acabó convirtiéndose en un ritual de gozo y alegría.

Es herencia de nuestros antepasados. Comienza a ser bailado de modo ritual a partir de la celebración de la fiesta que llamamos derɗew, que suele desarrollarse en septiembre o en octubre, de acuerdo con la duración y con la cantidad de las lluvias caídas. Nunca puede ser bailado antes de la celebración del derɗew.

El derɗew es una fiesta tradicional que marca el punto de inicio de todas las demás fiestas del pueblo guidar. Está dirigida por los ancianos conocedores de los viejos cultos. Consiste, básicamente, en reunir los primeros productos de la cosecha (mijo, cacahuetes, maíz...) para hacer con ellos determinados rituales.

Los rituales que voy a describir son los que hoy se celebran en mi clan, el ‘bəzar na tembew’. Duran tres días. La maĖana de la fiesta, hombres y mujeres acuden ataviados con su indumentaria tradicional al lugar de la fiesta. Se reúne el pueblo. El məsdəlva, conocido como “el jefe de la tierra”, que se sienta debajo de un gran árbol, toma la palabra, da la bienvenida a los campesinos, y les recuerda el objeto de la ceremonia. Luego, autoriza la apertura de las mismas.

Ese día se celebra una carrera hípica, de unos veinte o treinta jóvenes a caballo. Se cree que ese día es imposible que nadie muera, ni siquiera aquella persona que pudiera sufrir un accidente trágico.

Después de la carrera, se reúnen los productos de la recolección, que se ponen en una cesta, junto con ceniza. Tras volver a escuchar algunas palabras del məsdəlva, algunos hombres de edad madura se encargan de llevar la cesta al lugar llamado Doummo, cerca del pueblo Karba. Se dice que ello es una estrategia para alejar las enfermedades del pueblo.

Al regresar, los hombres no siguen el mismo camino que a la ida, porque ello puede resultar fatalmente peligroso en aquel instante. Se dice, además, que si la cesta es arrojada sobre alguna persona, ésta enfermará de una locura que nunca se curará. Tal cosa nunca sucede, y sólo se dice para enfatizar el carácter sumamente perjudicial y comprometido del contenido de la cesta.

Al día siguiente se enciende un gran fuego en un lugar llamado kapta, que en mi lengua significadonde no crecen las hierbas”, en el pueblo de Karba. Se trata de una seĖal que significa que la gente puede empezar a cazar saltamontes.

El tercer día los campesinos consumen vino de la tierra (de Kong-Kong, Debelze y Karba especialmente). Bebe todo el mundo.

Unos días después se van acabando las lluvias y entrando la estación seca. A partir de entonces es cuando la gente tiene ya autorización para consumir los productos de la tierra.

Es creencia muy arraigada que mucha gente puede morir si no se celebra la fiesta. Tras la celebración del derɗew, ya puede comenzar a bailarse el gouma, aunque en cada pueblo hay un calendario diferente para ello.

El gouma se baila entre diciembre y abril, mes en el que empiezan a caer las primeras lluvias. Diciembre es el mes en que se baila en el pueblo de Douva; enero, el del pueblo de Kong-Kong (que es mi propio pueblo); febrero, el de Djougui; marzo, el de Guiziga; y abril, el de Guider. En realidad, todos los pueblos de la etnia guidar bailan el gouma, en un mes o en otro. Pero aquellos que he citado son los que hacen celebraciones más importantes y representativas. Guider es, por cierto, la sede administrativa e institucional de todo el departamento.

Los miembros de los otros pueblos vecinos pueden sumarse a los ritos del gouma en cualquiera de estos lugares. Es decir, que en diciembre se puede empezar a bailar el gouma en Douva, y las mismas personas pueden acudir, si quieren, a otros pueblos en que se baile en fechas posteriores. Los cinco pueblos que he mencionado son los que atraen a más participantes de otros pueblos.

El gouma puede ser ejecutado como simple fiesta para distraer al pueblo. El que toca el tambor suele subirse sobre un mortero para poder tocar el instrumento, debido a su altura. En cuanto se escucha esa seĖal, empiezan a acudir los campesinos. No es raro, por eso, ver a la gente practicarlo en los mercados y en otros lugares públicos.

Pero también puede celebrarse en ocasiones especiales, tales como la fiesta de la recolección y los bailes de gemelos.

Los bailes de gemelos son comunes en el África subsahariana, aunque en cada pueblo revisten formas diferentes. Entre los guidar, los bailes de gemelos se desarrollan en dos fases. La primera fase la consideramos como una fase de pura liberación, tanto de los padres como de los propios gemelos. Es liberación de los padres porque, durante los dos meses que preceden a esta primera ceremonia, el padre y la madre se hallan sujetos a reglas que deben cumplir estrictamente: por ejemplo, no deben comer en un mismo plato, ni compartir un mismo vaso con otras personas; y no deben saludar a nadie mediante apretones de mano. Se cree que, si se incumplen estas reglas, las personas con las que coman o a las que saluden caerán enfermas.

El baile de los gemelos supone también una liberación para los niĖos, porque en esta ceremonia se produce su primera salida del hogar en que han nacido. Este rito, llamado “ceremonia para enseĖarle el sol a los recién paridos”, se desarrolla junto a un hormiguero. El padre de los gemelos está respaldado por un padrino, y la madre por una madrina. El padrino y la madrina han de ser personas que hayan dado también a luz a gemelos. Son ellos quienes toman a los padres por la mano y quienes los llevan hasta el hormiguero elegido como escenario para la ceremonia. La madre es quien permanece en el centro de esta fase, que tiene lugar a lo largo de dos días. En un recipiente lleno de agua, se colocan calabazas blancas que son golpeadas para extraer sonido siguiendo el ritmo del gouma. La persona que debe transportar el tambor al hormiguero es quien ha sido elegido para hacerlo tras plantear una consulta a los dioses. Después de esta breve ceremonia que tiene lugar en el hormiguero, todo el mundo se traslada al pueblo, en el que se celebra el baile durante horas.

Todo esto constituye una gran fiesta para la gente del pueblo. Pero hay que tener cuidado, porque los brujos suelen aprovechar los momentos de diversión de la gente para atrapar sus almas mediante sus artes mágicas.

La segunda fase se desarrolla uno o dos aĖos más tarde, y, por lo general, es considerada más importante que la primera.

En el caso en que los padres no dispongan de medios para celebrar esta segunda parte de la fiesta, habrán de seguir acumulando bienes para celebrarla en el momento que sea, pero antes del casamiento de los gemelos.

Las pautas que se siguen son parecidas a las que se cumplieron durante la primera fase. Tras regresar del hormiguero, se forman dos grupos de bailadores: el de la familia del padre, y el de la familia de la madre. Cada uno baila con su grupo, y ése es el momento en que reciben los regalos: los familiares del padre obsequian a éste, y los familiares de la madre, a ésta: paĖuelos, joyas, dinero, o animales como cabras o vacas...

La no celebración de este rito puede ser peligrosa, porque, si no se realiza, los gemelos podrían causar algún perjuicio serio a sus padres. Los de sexo masculino al padre, y los de sexo femenino, a la madre. El daĖo que pueden causar puede ser incluso mortal. Pero se cree que las parejas de gemelos de ambos sexos son menos peligrosos.

En la actualidad, se han producido mezclas y sincretismos con las nuevas creencias religiosas que han ido difundiéndose en mi pueblo. Hay familias que procuran mantenerse apartadas de este tipo de tradiciones y, tras el nacimiento de gemelos, prefieren que un sacerdote celebre una misa en la que bendiga a las criaturas. Pero luego, tras salir de la iglesia, suele organizarse una gran fiesta en la que la gente baila el gouma.

Todo esto se debe a la creencia, muy extendida, de que los gemelos son personas con dotes y cualidades místicas particulares. Se piensa que pueden obrar milagros de diversa índole. Pueden provocar, por ejemplo, la caída de la lluvia en plena estación seca. Por eso gozan de un estatus social muy prestigioso.

Sea cual sea la razón por la que se celebra el gouma (como fiesta estacional o como fiesta de gemelos), está prohibido practicar este baile fuera del período que le corresponde. Se dice que quien se atreva a hacerlo recibirá una gran sanción, pues ello sería tomado como una transgresión o como un acto de rebeldía contra la tradición de los antepasados. Por eso, los ancianos del pueblo le aplicarán un castigo llamado təkpasən.

El təkpasən es una estrategia de control de cualquier mal comportamiento dentro de la comunidad. Se aplica cuando un comportamiento es considerado falto de respeto contra las tradiciones y contra las personas.

El incesto es considerado uno de esos malos comportamientos. Conozco a una persona que se acostó con su prima (que tiene estatuto de “hermana” dentro del clan) y la dejó embarazada. Los padres de ambos amantes echaron el təkpasən contra la joven embarazada, que murió. La razón que adujeron fue que el joven tenía posibilidad de casarse con otra mujer que no fuera de su tribu. Y que permitir que la joven diera a luz a un hijo concebido de su “hermano” supondría un grave deshonor para las dos familias.

El təkpasən es una especie de maldición oral, que cuando es pronunciada alcanza siempre, de manera infalible, a quienes cometieron la falta. La maldición oral se combina con el uso de una planta que se llama miya na təkpasən məs de wulaŋni, que es una planta xerófila, de la familia de las cactáceas, que tiene tallos, al contrario que otras de las especies vegetales que se emplean en actividades mágicas, que suelen tener hojas. El caso es que se mezclan y se machacan sus tallos, sobre una piedra de base, con otra piedra roja que se llama holɦo. Durante este proceso, quien lo hace va pronunciando el apellido de la persona a la que se quiere perjudicar o matar, pidiendo que la acción que se está ejecutando repercuta sobre su víctima. Luego, tras terminar de machacar las hojas, coge lo que queda de ellas en la mano y lo arroja al aire, emitiendo palabras del tipo de: “que lo que estoy arrojando daĖe a tal persona”.

La víctima caerá enferma de manera inmediata, esté donde esté; y morirá en cuestión de minutos.

            Cada pueblo guidar tiene un jefe de la tierra, que es diferente del jefe llamado məsdəlva. El jefe de la tierra es nombrado por un alto funcionario de la administración. Por tanto, es el representante y mediador de ésta ante del pueblo. Por el contrario, el jefe məsdəlva es el que tiene mando en el pueblo. Todas las grandes decisiones del pueblo las toma él.

Antes del baile, el məsdəlva hace consultas en un lugar llamado Matouya, alejado del pueblo, en alguna cueva o lugar selvático de difícil acceso. Un lugar en el que se hallan los espíritus del pueblo. Con ellos habla él (el məsdəlva), para que le digan si el baile se efectuará en las condiciones más apropiadas. En ese mismo lugar se hacen sacrificios, con el fin de evitar que los brujos acudan al baile.

El məsdəlva es quien organiza los bailes del gouma en el pueblo. Es él quien protege los instrumentos del baile, al igual que la indumentaria que visten en tales ceremonias las personas que bailan. Tales vestidos son confeccionados por algunos varones (sólo varones) del pueblo, y de modo tradicional, a partir del algodón que se cultiva en los pueblos guidar.

Hay que hacer preparativos rigurosos para el baile. Antes que nada, los bailadores han de portar la indumentaria especial, tal y como se aprecia en la fotografía núm. 1. Los hombres portan una corona y una pluma en la cabeza. Llevan una especie de complemento en los pies, compuesto de pajas tejidas con granos de algunas frutas, que producen sonido y refuerzan el ritmo del tambor. Llevan una lanza en la mano. 

Además, hay que poner a punto el tambor, que mide generalmente alrededor de dos metros de altura: se calienta el tambor con un fuego lento y débil, y se aplica goma sobre su superficie para que tenga buena resonancia.

El número de bailadores es de ocho parejas: ocho hombres de edad madura y ocho jovencitas cuya edad generalmente no alcanza los dieciséis aĖos (fotografía núm. 2). Antiguamente, lo normal era que estas jóvenes fueran vírgenes. Ello hacía que sus pechos estuvieran firmes y erguidos y que fuesen signo de ingenua juventud, lo que aumentaba la belleza del baile. Aquello solía  y suele atraer la atención y la curiosidad de los espectadores, y también provocar el deseo de los jóvenes del pueblo.

Además de los dieciséis bailadores, suele estar presente la figura del jefe del equipo, que es un anciano que tiene muchos conocimientos acerca de la tradición. Y, también, una mujer que prepara a las muchachas para el baile. Ella es quien, durante la danza, recoge los paĖuelos que dejan caer las jóvenes al suelo. Además, ella es quien recoge del suelo el dinero y otros galardones que son ofrecidos a los bailadores por los espectadores. La fotografía núm. 3 muestra cómo se ofrece dinero a dichos bailadores.

También participa una muchacha que lleva una bandera en la que se halla inscrito el nombre del pueblo que ejecuta el baile. Eso se hace sobre todo cuando un grupo sale de un pueblo para hacer una exhibición en otro pueblo, cosa que sucede con creciente frecuencia.

Al empezar el baile, que sigue reglas y principios bien conocidos por todos, se distribuyen los bailadores en dos columnas, por parejas, y empiezan a girar alrededor de quien toca el tambor, de derecha a izquierda. En ese momento, las chicas cubren con paĖuelos su busto (fotografía núm. 1). El primer hombre de la fila de los hombres sopla en un instrumento fabricado con madera con forma de cuerna. Su son es potente, y se mezcla con el del tambor. De vez en cuando, las jóvenes lanzan gritos de alegría. A medida que avanza el baile, se va cambiando de ritmo. Los gestos y movimientos de los bailadores van acompasándose al ritmo del tambor y expresan su alegría de vivir.

Los hombres dan golpes fuertes y rápidos con los pies en el suelo. Levantan las flechas hacia el cielo, y las bajan de acuerdo con el ritmo del tambor. En cierto momento, pasan ante las chicas y bailan formando un círculo. Anuncian que el ritmo debe cambiar. Luego, regresan a su sitio anterior, detrás de las muchachas. Y, poco después, éstas dejan caer sus paĖuelos, momento en el que quedan al descubierto sus pechos, según se aprecia en las fotografías núms. 2 y 3. Quedan cubiertas sólo con calzones. Sus pechos desnudos producen efecto sobre los hombres, cuyos pasos sobre el suelo experimentan una aceleración.

A continuación, las chicas miran hacia los hombres, cantan mientras siguen bailando, dirigiéndose hacia ellos, atraviesan sus filas y se quedan detrás de ellos.

Es el momento en que los hombres han de demostrar sus talentos. Se ponen a bailar con más determinación. Luego, regresan y se ponen detrás de las muchachas. Entonces, ellas se arrodillan ante ellos, cada una ante un hombre. Cada hombre da un golpe fuerte, con su pie derecho, ante cada mujer. Luego, vuelven a adoptar la misma disposición del principio, y dan una vuelta alrededor de quien toca el tambor.

En el gouma, se pueden distinguir varios elementos significativos. Para nosotros, es una metáfora de la supremacía del hombre sobre la mujer, a través de las gestas particulares que “representan” los hombres durante el baile. Además, pensamos que es también una representación de las capacidades de seducción de la mujer.

El gouma es un baile tradicional muy popular hasta hoy en día. Existen grupos que han viajado por el mundo, presentándolo ante públicos muy diversos, con el fin de difundir la cultura de nuestro pueblo guidar. El más viajero y conocido de todos es el grupo llamado Gouma na Lam, del pueblo de Lam, que tiene fama de ser el que mejor baila el gouma, y que ha llegado a actuar en Senegal, en Francia o en Alemania.

            AcompaĖando al gouma se canta una muy variopinta cantidad de canciones, de tema eminentemente amoroso. Aunque en ocasiones también incluyen alabanzas a las personas influyentes del pueblo. Pero a veces también hay imprecaciones contra los brujos del pueblo, o contra otros pueblos. Veamos algunos ejemplos:

 


Canción 1

 

Diy awzəmaɳ tapa naw ɓa’

            Diy awzəmaɳ tapa naw ɓa.

            Tapa naw va pluw mewne;

            Hellek na Təmba dərwa;

            Mandava mu’hurni;

            Zanvəna də daway;

            Kosloproko na tawɗak;

            Gengir na goɳgyom;

            Mel na tassaka.

 

Es decir:

 

Nadie puede comer mi tabaco,

            nadie puede comer mi tabaco.

            Mi tabaco es como los excrementos de la cierva;

            la caza dirigida por Toumba el bobo;

            el conejo que acaba de parir;

            la pintada con huevos en su vientre;

            la cáscara de karité;

            la savia de faidherbia albida;

            el aceite de calabacín.

 

Para poder apreciar y entender bien el sentido de esta canción, hay que tener varias cosas en cuenta:

            Que el tabaco (tapa) es uno de los productos que en mi pueblo se consideran más preciosos. El hijo que ofrezca tabaco a su padre o abuelo recibirá muchas bendiciones por parte de ellos. El tabaco es, en el contexto al que ahora estamos atendiendo, una metáfora que del valor excelso de los gemelos a los ojos de sus padres. En esta canción, el narrador se confunde con el padre de los gemelos, el cual se dirige a los brujos que puedan estar presentes durante el baile del gouma. El uso de “nadie” se justifica como alusión eufemística a tales brujos. Todos los demás objetos y elementos enumerados en la canción tienen el común denominador de que son raros de encontrar en mi pueblo: excrementos de cierva, cáscara de karité, conejo recién parido, pintada con huevos dentro de su vientre. Se alude a todos estos objetos, de gran rareza y difícil posesión, como metáfora de la dificultad de los brujos para acceder y controlar a los gemelos.

            Que, en mi pueblo, en la estación seca, se hacen partidas de caza en que los varones salen a buscar conejos, antílopes, puercoespines, perdices… en la selva. Cada salida se hace bajo la guía o dirección de una persona del pueblo. En tiempos antiguos, el apellido Toumba, que era y sigue siendo el que se asocia al tercer hijo de una familia, se asociaba al sentido de “idiota”. Se solía pensar que el tercer hijo sería un ignorante, aunque este tipo de creencias ya ha ido perdiendo crédito y vigencia. En cualquier caso, poner una partida de caza bajo la dirección de un “Toumba” se consideraba, tradicionalmente, algo ridículo.

Que el karité (Butyrospermum parkii) es un árbol, que puede alcanzar los quince metros de altura, el metro de diámetro y los tres siglos de vida, propio de las sabanas de África. Su nombre significa “árbol de mantequilla”. Su savia se utiliza para curar o aliviar los efectos del sol sobre la piel. 

Y que el faidherbia albida es un árbol perenne y espinoso natural de África y de Oriente Medio. Se utiliza como elemento que contribuye a la fijación del nitrógeno en las cosechas y al control de la erosión. Las vainas de las semillas son muy importantes para la alimentación del ganado, y son especialmente apreciadas como alimento para los camellos. Su madera es usada para la construcción de canoas, de morteros y de majas. También se utiliza en la preparación de alimentos, bebidas y medicinas para las personas.

 

Canción 2

 

Daga na dabiaha’

            Daga na dabiaha

            Naw ya gliya ɓa.

            Dəbiaɳ na ya wa nə ya.

            Kriin na ba gərma,

            Mərgaɳ zoula a saɳli.

            ‘Dou’ko, zoula tay əyoho’.

            ‘Dəway dəway haran nan əyoho’.

            Abisol, abisol

            Gəma na melengue

            Mətafəka səvet mədəfɗe.

            Məde məskələ

            Tive na Garoua moggoniɓa,

            Tive na Garoua moggoniɓa.

 

Es decir:

 

Desde el aĖo pasado,

desde el aĖo pasado

no canto canciones.

Este aĖo sí que las voy a cantar;

niĖas que viven cerca de la montaĖa,

las que machacan las hojas de las judías en el mortero:

Abuelo, están cayendo tus hojas de judías.

Que caigan como quieran.

Abisol, abisol,

el gouma de oro

lo robamos de la gente de Douva.

Venid a bailar:

el camino que lleva a Garoua no es bueno;

el camino que lleva a Garoua no es bueno.

 

         Para entender bien esta canción, hay que tener en cuenta que el término “gəma” (gouma) se asocia tanto al baile como al tambor que se toca en dicho baile. En esta canción, “Gəma na melengue” (gouma de oro) se refiere más bien al instrumento. Para entender el sentido de este verso, y aun de la canción entera, es importante mirar hacia el pasado. Una vieja historia del pueblo guidar, que se considera que remonta al menos a dos o tres generaciones atrás, dice que en Douva (unos de los pueblos guidar) existía un tambor de oro que era codiciado por los demás pueblos, hasta que un día algunos varones de Bidzar (otro pueblo guidar) se marcharon a Douva y consiguieron robarlo. Pero, como no les fue posible salir del territorio sin ser vistos, arrojaron dicho tambor a lo hondo de un paraje montaĖoso. De modo que, hoy en día, se sigue contando que quien va a Douva verá esa montaĖa desde cuyo fondo sube el ruido que se produce cuando alguna piedra cae sobre el tambor de oro. La canción aĖade que el camino que conduce de Douva a Garoua (ciudad que hoy es la capital de la provincia del norte de Camerún) no es bueno.

            Y que el verso “Abisol, abisol” es una especie de estribillo o interjección que sirve para reforzar el ritmo del baile.

 

            Fotografías de Patrick Toumba, tomadas el sábado 27 de enero de 2007.

        

 

Fotografía 1

 

LEAD Technologies Inc. V1.01

Fotografía 2

 

 

LEAD Technologies Inc. V1.01

 

Fotografía 3