Huet, Charlotte. “Panorama del teatro popular navideĖo en EspaĖa”. Culturas Populares. Revista Electrónica 3 (septiembre-diciembre 2006).

http://www.culturaspopulares.org/textos3/articulos/huet.htm

ISSN: 1886-5623

 

 

 

Panorama del teatro popular navideĖo en espaĖa[1]

 

Charlotte huet

 

Resumen

El presente artículo hace un recorrido por las distintas regiones espaĖolas con el propósito de evaluar el grado de pervivencia del teatro del ciclo navideĖo en el campo espaĖol. Trata de enlazar las representaciones de pastores y de Reyes Magos encontradas en diferentes partes de EspaĖa y de identificar modelos de dramatizaciones navideĖas.

Palabras clave

Teatro. Navidad. Pervivencia. Auto de Reyes. Pastorada. Pastorela.

 

Abstract

This paper scans the different Spanish regions to evaluate the degree of survival of the Christmas theatre in the country. It tries to link the representations of shepherds and the Magi found in different parts of Spain and to identify models of Christmas dramatizations.

Key Words

Theatre. Christmas. Survival. Autos de Reyes. Pastorada. Pastorela. Shepherds. The Magi.

 

 

 

L

as fiestas religiosas dedicadas a celebrar los dos momentos más importantes de la vida de Jesucristo (su Nacimiento y Pasión) siempre han fomentado la representación de obras dramáticas. No hace falta enumerar la larga lista de representaciones de pastores y Reyes Magos llevadas a cabo en iglesias y teatros de todo el mundo cristiano, desde los albores de la Edad Media, para darse cuenta de ello. En EspaĖa, a partir de los testimonios medievales de dramatizaciones de pastores o de Reyes Magos interpretadas en iglesias y palacios, se pudo rastrear una duradera tradición de representar obras navideĖas tanto en iglesias como en teatros o en plazas de ciudades y pueblos.

            ņCuál es el legado de tan larga tradición? ņSe siguen representando hoy composiciones dramáticas navideĖas herederas de autos y celebraciones litúrgicas? Este artículo se propone hacer un repaso por las diferentes Comunidades Autónomas espaĖolas en búsqueda de sus tradiciones navideĖas. Se trata de presentar brevemente las manifestaciones que se siguieron llevando a cabo hasta hace poco o las que aún se representan.

            Antes de empezar este recorrido por las distintas regiones espaĖolas, hace falta subrayar dos puntos:

            Primero, es necesario aclarar que este artículo no pretende ser exhaustivo. En algunas regiones, no logré encontrar referencias a dramatizaciones navideĖas. No descarto que las hubiera. Acaso una investigación más profunda conduciría a hallazgos interesantes. Este artículo sólo pretende ser un punto de partida para evaluar la pervivencia del teatro navideĖo en EspaĖa y comprobar que ciertas regiones fueron más receptivas que otras a este tipo de teatro.

            En segundo lugar, es esencial especificar que todas las obras hoy representadas no tienen una raíz tradicional. Muchas de ellas, aunque pudieron recibir el influjo de antiguos autos navideĖos, fueron escritas recientemente por sacerdotes o personas próximas a la Iglesia. Otras, a pesar de tener un origen más antiguo, se modernizaron y aĖadieron nuevos elementos a medida que pasaba el tiempo. De ningún modo se puede afirmar que un auto navideĖo representado hoy en un pueblo de EspaĖa es idéntico a otro representado en el siglo XVI. Con esto aclarado, es cierto que se pueden distinguir varios tipos de representaciones navideĖas, algunas teniendo orígenes más remotos que otras.

            Al comparar todas las manifestaciones que perduraron hasta hace poco tiempo o siguen perviviendo en EspaĖa, se pueden distinguir tres grandes grupos de dramatizaciones navideĖas.  

            El primer grupo reúne las representaciones muy poco teatralizadas. Son las formas más sencillas de Adoraciones de pastores o de Reyes Magos. Habitualmente representadas dentro de la iglesia, suelen poner en escena el único momento de la Adoración y de los ofrecimientos. Los personajes (pastores o Reyes) tienen la costumbre de cantar más que de hablar. También se suelen interpretar bailes. Quedan hoy pocas representaciones de Reyes que se limitan a poner en escena la Adoración de los Reyes, omitiendo el encuentro con el Rey Herodes. Sin embargo, se conservan varios testimonios de sencillas Adoraciones de pastores, de ofrecimientos de corderos adornados o  de villancicos dramatizados.

            El segundo grupo concentra pequeĖos autos navideĖos con una teatralización mejor destacada. Siguen conservando formas sencillas donde los cantos y los bailes ocupan una parte importante de la obra pero se intercambian auténticos diálogos y los personajes principales –pastores o Reyes– están más individualizados. En cuanto a las representaciones pastoriles, siguen representándose, en la mayoría de los casos, dentro de las iglesias. Suelen ser cortas y centrarse, además de la Adoración, en los diálogos de pastores alrededor del anuncio del Ángel. Los autos de Reyes también son cortos y se dedican exclusivamente a la historia de los Magos. Muchos se ponen en escena de forma itinerante y sitúan las distintas acciones de la obra en partes significativas del pueblo.

            En el tercer grupo, las obras alcanzan un nivel de elaboración superior. El número de personajes y los episodios contemplados han aumentado considerablemente. En general se dividen en actos y son mucho más largos que los autos anteriores. Además, las escenas burlescas suelen tener mayor importancia. Los autos pastoriles han salido del interior del templo para representarse en la plaza. Las aventuras de los Reyes Magos muchas veces se atan a la historia de los pastores de Belén. Normalmente son autos provenientes de los siglos XVIII y XIX y muchos de ellos fueron sacados de la influyente obra de Gaspar Fernández y Ávila: La Infancia de Jesucristo[2].

            Con esta breve presentación, podemos emprender un paseo por las Comunidades Autónomas espaĖolas donde las diferentes vertientes de teatro navideĖo se dejarán reconocer por sí solas.

 

 

ANDALUCÍA

 

            Las representaciones de Navidad se documentan, principalmente, alrededor de Granada y Córdoba.

            En el pueblo de Alcaracejos (Córdoba), se representa cada cuatro aĖos un auto llamado Coloquios de los Pastores. Esto se hace el día 5 de enero por la tarde, al aire libre. No sólo narra escenas pastoriles sino que representa la visita de los Reyes Magos a Herodes y su posterior Adoración en el Portal. Entre cada escena, se intercalan distintos villancicos. Está inspirado por la Infancia de Jesucristo de Fernández y Ávila.

            En El Viso (Córdoba), se representa un Auto sacramental de los Reyes Magos que, empezando por la búsqueda de posada de José y María, contempla las mismas escenas que el auto de Alcaracejos. Con el escenario situado en la plaza del pueblo, requiere la participación de un centenar de personas. Suele representarse cada cuatro aĖos. La última representación se llevó a cabo en el aĖo 2002[3].

 

Auto de Reyes de El Viso

 

            En el libro Autos de Navidad en Granada, Germán Tejerizo Robles da a conocer varias dramatizaciones navideĖas[4]:

            En las localidades granadinas de Huéscar y La Calahorra, se escenificaban autos navideĖos tomados de La Infancia de Jesucristo.

            En Quéntar (Granada), se hacía un “retablillo navideĖo” en el que, después de la misa del gallo, un Ángel cantaba desde el altar, mientras unos músicos y cantoras vestidos de pastores y gitanillos iban cantando a ofrecer dones al NiĖo Jesús.

            En Alcudia de Guadix, se representaba en la iglesia (hasta los aĖos ochenta) al terminar la misa del gallo una pastoral o coloquios. Escrita casi por entero “a base de fragmentos célebres de nuestros mejores poetas navideĖos”, Tejerizo Robles la fecha en la primera mitad del siglo XX[5].

            En Benalúa de Guadix, se rescató una tradicional pastorada que se representaba en la iglesia durante la misa del gallo. Escenifica la búsqueda de posada de José y María, el anuncio del Ángel a los pastores, el encuentro de los Reyes Magos con Herodes y la Adoración conjunta de los Reyes y de los pastores en el Portal.

            En Dílar, también se representaba en la iglesia hasta los aĖos ochenta una pastorada, enteramente cantada. Podría tener su origen en el pueblo alpujarreĖo de CaĖar. Después del anuncio del Ángel, los pastores se ponen en marcha y ofrecen sus dones en el Portal. Se parece a un villancico enumerativo.

            En la iglesia de Dólar, se representaban Los pastores al acabar la misa de Nochebuena. Desde el púlpito, el Ángel llamaba a los pastores que iban desfilando hasta el altar mayor para ofrecer sus dones a la imagen del NiĖo Jesús sostenida por el párroco. De igual modo que en muchos villancicos, incluso venía a ofrecer un “gitano andaluz”.

            En Güéjar Sierra, se hacía al final de la misa del gallo una pastorela: después de escuchar tres veces al Ángel cantar el Gloria, “un grupo de cantores y cantoras ataviados como los pastores de Belén”[6] iniciaban un diálogo cantado. Luego, se dirigían cantando y bailando hacia el altar mayor (donde estaba la Sagrada Familia) enumerando los dones que llevaban e iban depositando uno tras otro.

            En el pueblo de Lapeza, existen tres versiones de Los pastores. Representados durante muchos aĖos a partir del principio del siglo XX, la primera versión volvió a escenificarse en los aĖos setenta. Las otras dos, enteramente cantadas, son reducciones de la primera. Se divide en tres partes. En la primera, los pastores Josepe, Rebeca, Isaac, Marcelina y Jacob conversan y se preparan para hacer las migas cuando aparece el Ángel. Convencidos, eligen sus dones y se ponen en marcha hacia Belén. En la segunda, más pastores y pastoras se unen a los primeros para ir cantando hasta el Portal y ofrecer todos sus humildes regalos. En la tercera y última parte, tres niĖos despertados por los cantos se unen al grupo para cantar y ofrecer dones al NiĖo. Según Tejerizo Robles, “la forma última de todas estas dramatizaciones, incluida también la pieza para el día de Reyes, se debe al ingenio e inventiva de un ilustre lapeceĖo, Don Manuel Vélez Ocón, hombre, por lo que se ve, hábil constructor de versos y melodías; aunque más bien habría que decir “remodelador” y ensamblador de ellas, pues la mayoría de las veces unos y otras revelan orígenes más antiguos”[7].

En este mismo pueblo, también se representaban por las calles Los Santos Reyes. Los Reyes, seguidos de sus pajes, se dirigían hacia el Ayuntamiento/palacio de Herodes, donde iniciaban un breve diálogo. Al llegar a la iglesia, sale al encuentro de los Reyes el Ángel, quien les advierte de las intenciones de Herodes. Dentro de la iglesia, cada Mago presenta su ofrenda a la imagen del NiĖo Jesús y el auto acaba con un villancico final.

            Otro estilo de dramatización navideĖa es el que encontramos en Cádiz: se trata de un teatro de marionetas titulado El nacimiento del Mesías, que se representaba entre el final del siglo XVIII y el principio del XIX en dicha ciudad. Dividido en cuatro partes, abarcaba el relato navideĖo desde los desposorios de la Virgen y San José hasta la Adoración de los Reyes Magos. Además de los personajes habituales, también ponía en escena a Luzbel, Astucia y San Miguel. Era una adaptación de La Infancia de Jesucristo y de un auto alegórico dieciochesco: Las astucias de Luzbel contra las divinas profecías.

 

 

ARAGÓN

 

            En Aragón, hay varias referencias a Adoraciones de pastores alrededor de la misa del gallo (hoy desaparecidas). Ramón Violant i Simorra[8] menciona varias aldeas y pueblos de la montaĖa en los que los pastores ofrecían un cordero adornado (por ejemplo en Bellanos, Benés, Son del Pino, en el Ripollés).    

            En los famosos “dances” aragoneses, también se interpreta una pastorada, pero está totalmente desligada del momento navideĖo. En ella, dos pastores entablan una conversación alrededor de la fiesta patronal que se celebra, en honor a la Virgen o a algún Santo. En las más completas, aparece luego el diablo, que intenta impedir que los pastores accedan a la fiesta.

 

 

 

BALEARES

 

            En las islas Baleares, a partir del siglo XVIII, se popularizaron unos Pastorells que conocieron su florecimiento en la segunda mitad del siglo XIX y a principios del siglo XX. La acción de todas las versiones se centra en la Adoración de los pastores. Obras anónimas, se caracterizan por una gran ingenuidad. Los pastores representados tienen nombres hebráicos (Jafet, Zabulon, Rebeca, Judit, etc.), pero su vestimenta y su mentalidad son totalmente mallorquinas. Eran interpretados por niĖos.

            También existen referencias a representaciones dentro del templo. Joan Amades explica que “a Ferreries, de Menorca, fins ben entrat aquest segle, es feia una representació de l’adoració dels pastors un xic diferent de les del continent. Era tota cantada. Hi intervienen un gran nombre de pastors i cinc pastores que dialgaven amb Josep i Maria; a més, hi intervienen d’altres personatges situats darrera de l’altar, els quals hom no veia, perė sí que sentia”[9].

            Aún más populares que los Pastorells, fueron los Reis. El texto que más se difundió en el siglo XIX fue el titulado Adoració de los Sants Reys, que tendría un origen castellano y fue remodelado por un autor local, que le dio en 1895 el nombre de Adoració dels Tres Reis Magos novament adicionada per un aficionat. Ponía en escena en la plaza de los pueblos a los tres Reyes y, alrededor de Herodes, a un paje, un mayordomo, un secretario, un capitán, un general y dos doctores de la Ley (un joven y un viejo); además, había muchos súbditos, que, a medida que avanzaba la obra, se alejaban cada vez más de su soberano. También aparecía la Sibila, que contestaba a las preguntas de Herodes acerca del Mesías. Esta escena entre la Sibila y Herodes constituía el núcleo de la obra; es más, ciertas versiones sólo atendían a esta parte. Al final de la obra, también aparecían unos pastorells en el Portal de Belén. Joan Amades opina que esta representación fue elaborada a partir de “textos populars vells mantinguts per tradició oral” y que el texto fue impreso posteriormente “per a facilitat dels rústics actors d’aquesta representació”[10].

En Capdepera, se recuperó en los aĖos noventa una representación del Rei Herodes. Durante más de dos horas y con la participación de más de cien actores, se representaba el camino de los Reyes Magos hacia Belén, la rabia de Herodes y la escena de la Sibila.

 

CANARIAS

 

            En El teatro de Navidad en Canarias, Navarro Artiles divide Canarias en dos zonas:

            Las Canarias orientales reúnen las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria. El epicentro de esta zona es Fuerteventura cuyas piezas navideĖas están directamente inspiradas por Fernández y Ávila y por los autos de La Palma (Canarias occidentales). Las versiones de Lanzarote (Teguise) son copias de las de Fuerteventura (Pájara, Betancuria, La Antigua), mientras las de Gran Canaria (San Lorenzo, Gáldar) beben de las dos zonas y se basan en una tercera fuente no identificada.

            Las Canarias occidentales están formadas por La Palma y Tenerife. El texto de La Palma no ha sido inspirado por Fernández y Ávila. Navarro Artiles lo define como “de una gran pureza: los versos bien medidos, las estrofas completas, la ilación perfecta: parecen salidos originalmente de la mano del poeta que los compusiera. Sin embargo, la obra es anónima, o nosotros no hemos llegado a averiguar su autor”[11]. En Tenerife, las versiones encontradas (Tejina, Punta del Hidalgo, El Socorro, Tegueste, Los Realejos) aĖaden al texto de La Palma unas escenas de pastores. Datan de principios del siglo XX.

            Los autos de Reyes canarios tienen un origen bastante reciente, de finales del siglo XVIII e incluso posterior y, provienen de un autor local. También hubo autos de pastores, pero hoy ya no se representan y no queda ningún testimonio escrito. A partir de fuentes orales, se supo que “dos personajes singulares se incluían en la representación, San Miguel y el diablo, que luchaban entre sí simbolizando el bien y el mal”[12].

 

 

CANTABRIA

 

            En Santillana del Mar, en los aĖos sesenta se representó un breve Auto de los Reyes Magos, escrito, en esta ocasión, por Leopoldo Rodríguez Alcalde.

 

CASTILLA-LA MANCHA

 

            En el pueblo de Marjaliza (provincia de Toledo) se representaba (hasta los aĖos noventa) al aire libre el día 25 de diciembre por la maĖana un auto de Navidad. Antiguamente se hacía en la iglesia el 24 por la noche. Se inicia con el anuncio del Ángel a los pastores Zafiro y Rabadán y sigue con bailes y cantos interpretados por cuatro parejas de danzantes.

            En Castilla-La Mancha, también existen pequeĖas representaciones alrededor de la misa del gallo. A veces se les denomina pastorelas. En VillacaĖas (Toledo), la pastorela era interpretada hasta hace algunos aĖos por niĖos que iban a ofrecer presentes cantando al NiĖo Jesús. En Valdeganga (Albacete), los protagonistas eran las mujeres. Al finalizar la misa del gallo, seis ángeles venían cantando a ofrecer ropa a la Virgen, que vestía poco a poco al NiĖo. Seguían las pastoras, que ofrecían sus habituales dones humildes y bailaban alrededor de la Virgen.

            También encontramos referencias a autos de Reyes Magos. Uno se representa el día 6 por la maĖana en las calles de Vianos (Albacete). Llegando por calles distintas, los tres Reyes se encuentran y siguen juntos su camino hasta el palacio de Herodes (el Ayuntamiento), quien intenta prohibirles el paso. Los Magos, no obstante, vuelven a encontrar la estrella que les conduce hasta el Portal. Los Reyes Magos se expresan con sendos parlamentos, uno después del otro. En Daimiel (Ciudad Real), también se representaba un auto de los Reyes Magos (recogido en 1936) muy corto; de hecho, sólo escenificaba la Adoración de los Reyes, al tiempo que prescindía del personaje de Herodes y adjudicaba a los Magos un criado que aportaba el elemento rústico y cómico al auto. Doudoroff opina que “el lenguaje y la estructura son sencillos y modernos, indicando que la obra es probablemente de composición reciente”[13].

           

 

CASTILLA Y LEÓN

 

            En Castilla y León, se conservan varias manifestaciones navideĖas de carácter dramático.

            En muchos pueblos se siguen cantando y ofreciendo ramos de Navidad. Interpretados habitualmente por las mozas del pueblo, se dividen en tres partes. Fuera de la iglesia, se  cantan (o recitan) unos versos pidiendo permiso para entrar. Dentro de la iglesia, cantan propiamente lo que es el ramo y se hace una ofrenda: puede ser un ramo pero a veces también se ofrece un carro adornado o un cordero. En la última parte, se despiden de la Virgen, del NiĖo y dan las gracias al cura.

 

Ramo de Valle de Mansilla (León)

 

            En la zona de Zamora, son muy populares las logas de la cordera. Tienen como única finalidad el ofrecimiento de una cordera el día de Nochebuena. Los pastores, a veces acompaĖados por zagalas, interpretan una serie de cánticos a la vez que hacen la ofrenda dentro de la iglesia. Se dividen en varias partes que suelen ser: la petición de permiso para entrar en la iglesia;  la parte central compuesta por varios cánticos que relatan el Nacimiento de Cristo; la ofrenda de la cordera. A veces se aĖade el anuncio del Ángel y los ofrecimientos de los Reyes Magos.

            En la provincia de León y en las periferias de las provincias limítrofes de Palencia, Valladolid y Zamora, tuvieron particular arraigo las pastoradas y los autos de Reyes Magos. Las pastoradas leonesas son pequeĖos autos pastoriles interpretados por auténticos pastores (aunque recientemente empezaron a interpretarlas gente del pueblo ajena a la comunidad de los pastores) durante la misa del gallo. AcompaĖados por bailes y cantos, se pueden dividir en tres grandes partes: el anuncio del Ángel y la reacción de Rabadán (el mayoral); la comida de los pastores y su decisión de ir a Belén, a pesar de las reticencias del pastor incrédulo Juan Lorenzo;  la Adoración de los pastores con el ofrecimiento de la cordera (que solía llegar a formar parte del rebaĖo de la Virgen del pueblo). Los autos de Reyes Magos son unas obras más largas que las pastoradas, representadas al aire libre el día 5 o 6 de enero. Con menos cantos, contienen un número mayor de escenas dialogadas y personajes. Además de los personajes habituales en este tipo de representación, aĖade el curioso personaje del Contradiciente, especie de conciencia de Herodes o representante de Dios, que da su originalidad al auto de Reyes leonés. En la actualidad, son pocos los pueblos que han conservado sus tradiciones: Aviados, Joarilla de las Matas, Espinosa de la Ribera, Garfín de Rueda, Terradillos del Templario, Antimio de Arriba, Gordaliza del Pino o VillamuĖío son algunos de los pueblos que siguen poniendo en escena una u otra obra con cierta frecuencia.

 

Auto de Reyes de Joarilla de las Matas (enero de 2004)

 

Pastorada de Joarilla de las Matas (diciembre de 2002)

CATALUĄA

 

            En el ámbito teatral navideĖo, CataluĖa es sobre todo conocida por sus Pastorets que se popularizaron a partir del siglo XVIII y alcanzaron su período de esplendor en el siglo XIX cuando se publicaron muchos textos de las representaciones que se hacían en los teatros de las ciudades. Fuera del circuito oficial, se representaban entre familias y los actores solían ser jóvenes. Se empezaba el relato bíblico a partir de los desposorios de la Virgen y, además de la Sagrada Familia y los habituales personajes que giran a su alrededor, también aparecían Simeón, Satanás, Lucifer, San Miguel, los pastores –mezcla entre pastores bucólicos y grotescos– y los dos graciosos Bato y Borrego. Se trata pues de unas piezas teatrales más elaboradas que los Pastorells mallorquines. Con muchas versiones publicadas, los pueblos solían cambiar el soporte textual para variar las representaciones.

            También encontramos muchas referencias a Adoraciones populares de pastores en las iglesias. Hasta principios del siglo XX era muy común que los pastores, ataviados con sus tradicionales prendas, llevaran a la misa del gallo un cordero adornado con cintas, flores, velas, trenzas en la lana, etc. En general, lo llevaba el pastor de más edad, el mayoral, que dirigía los demás pastores. Detrás de él, los demás tocaban instrumentos de música y llevaban otras ofrendas. Se escenificaba la ofrenda de un cordero en las iglesias de Sant Climent de Llobregat, Vallbona del PenedŹs (donde los protagonistas no eran pastores auténticos), Begues, Corbera de Llobregat, Vallirana, Montmany, L’Arboć del PenedŹs. En algunas localidades, la representación se enriquecía de algunas escenas habladas; así, en Gandesa “s’havia fet una representació de l’Anunciació per part d’un ąngel que baixava del cor i sostenia una llarga conversa amb el majoral, el qual escampava la nova entre la pastoralla, que, sabedora del prodigi, es disposava a l’adoració”. En Rupit, “els dos o tres pastors més vells i de més respecte havien celebrat, davant de l’altar, un diąleg improvisat, relacionat amb el naixement de jesús, en el qual barrejaven dites i conceptes sentenciosos i filosėfics, crítica local i, sobretot, opinions sobre els conreus, les ramades, les collites i tot allė que tenia interŹs ramader i rural”[14].

            En cuanto a las representaciones de Reyes Magos, parece ser que la única que se seguía representando en el siglo XX era la de Pobla de Lillet. Se hacía por las calles del pueblo, donde los Reyes llegaban a caballo seguidos de sus criados. Después de un breve diálogo intercambiado con Herodes, los Reyes seguían su camino hacia la iglesia, donde asistían, con el resto de la población, a misa y ofrecían sus ricos dones. Al acabar la función, volvían a sus caballos y marchaban por distintas calles del pueblo.

 

 

COMUNIDAD DE MADRID

 

            En algunos pueblos, como La Puebla de la Sierra, Rascafría o Braojos (donde la tradición sigue viva), durante la misa del gallo se interpretaban unos bailes pastoriles llamados pastorelas. Los primeros escritos que hacen referencia a la pastorela de Braojos datan del siglo XV: los pastores entran bailando en la iglesia con el Zarragón, que les guía, en el centro. Es él quien ofrece la cordera. Los pastores se quedan de pie en el centro de la nave durante toda la misa. Bailan en los momentos importantes como son el Kirie, el Gloria, el Credo y el Agnus Dei.[15]

            Recientemente, se han extendido por la Comunidad, como en el resto de EspaĖa, los Belenes vivientes, muchas veces interpretados por niĖos escolarizados y también por todos los habitantes de un pueblo, como en Buitrago de Lozoya, donde el Belén viviente se divide en una veintena de escenas repartidas por el pueblo, y se representa durante cuatro días diferentes ( 22, 25 y 29 de diciembre y 1 de enero).

            También de reciente tradición, las Cabalgatas de Reyes Magos se pueden remontar como mucho a mediados del siglo XIX. Es una costumbre urbana que inundó ciudades y pueblos de toda EspaĖa. En Madrid, se realizó por primera vez en 1953. En 1995, Consolación González Casarrubios contaba “134 poblaciones, más del 50% del total de los pueblos madrileĖos, en los que se celebra en la actualidad. Y de los que tal desfile se ha realizado alguna vez, solamente en unos dos o tres ha desaparecido. Muy al contrario, aĖo tras aĖo aumenta el número de poblaciones que se suman a ello”[16].

            Este tipo de manifestaciones modernas se encuentra en todas las Comunidades. Recojo aquí los Nacimientos vivientes y las cabalgatas de la comunidad de Madrid a modo de ejemplo de lo que podemos hallar en todo el país.

 

COMUNIDAD VALENCIANA

 

            La representación más interesante que encontramos en la Comunidad Valenciana se desarrolla en CaĖada (Alicante) y se celebra el día 6 de enero. Se trata de un auto denominado La venida y adoración de los Santos Reyes Magos al NiĖo Jesús, de estructura itinerante, que se representa por la calles de CaĖada desde la mitad del siglo XVIII. Sacado de la obra de Fernández y Ávila, algunos episodios fueron aĖadidos hacia 1890 por el padre Prejas, párroco de la localidad. Además, a partir del aĖo 1964, se amplió al día 7 de enero, poniendo en escena la huida a Egipto y la degollación de los Inocentes. Hasta los aĖos sesenta, también se representaba en los pueblos de Molins, Bigastro y Campello.

            En Alcoy (Alicante), desde finales del siglo XIX se representa un teatro de marionetas durante todas las fiestas navideĖas. El Belén de Tirisiti toma su nombre de la mujer del posadero –llamada Tereseta– que cierra su puerta a María y José. Se representa primero el relato bíblico desde la Anunciación hasta la huida a Egipto y luego entran en escena toda una serie personajes típicamente alcoyanos, incluso los Moros y Cristianos.

 

 

EXTREMADURA

 

            En Palomero, tiene lugar durante la misa de Nochebuena, la pastorela. En el acto que se conoce como “la Embajada”, un niĖo vestido de Ángel anuncia a los pastores el nacimiento del Mesías. Los pastores entran entonces en la iglesia tocando instrumentos para luego hacer su ofrenda.

            En Castilblanco, los pastores preparan una representación de Reyes Magos el día 6 de enero en la plaza del pueblo. Después de llegar en procesión la Sagrada Familia, los Reyes Magos y los pastores, los tres Reyes hacen sus ofrendas mientras cantan los pastores. Luego éstos comen los alimentos que han traído.

            Los autos de Reyes Magos son muy populares en Extremadura. En Villarta de los Montes, Herrera del Duque, Valdecaballeros, Peloche y también Helechosa de los Montes, se escenificaron hasta mediados del siglo XX unos autos sacados del texto de Fernández y Ávila. En Villarta de los Montes, durante la escena de la Adoración, se insertan unas gitanillas que roban los regalos de los pastores y le dicen al NiĖo Jesús la buenaventura.   

            Otra característica de Extremadura es la existencia en Galisteo de una Cofradía del NiĖo Dios, fundada en el primer tercio del siglo XVI. Se encarga de organizar la fiesta y el auto sacramental que los cofrades escenifican junto a sus familiares cada tarde de Navidad en la plaza de la villa. La cofradía posee una rica colección de obras que engloba tanto escenas alegóricas alusivas a la Natividad como melodramas de pastores donde no faltan ni el Demonio ni el Gracioso. Entre otros encontramos: El sueĖo de Lucifer y Perico el de los Palotes impreso en Salamanca en 1792, La Gitana de Menfis, Santa María Egipciaca de Juan Pérez de Montalván, El cascabel del Demonio impreso en Salamanca en 1793, una Loa al Nacimiento de Ntro. Redentor Jesucristo de Felipe Sánchez Carretero (Salamanca, 1793), etc.

 

 

GALICIA

 

            En Galicia, se percibe una aquilatada tradición de cantar romances y villancicos navideĖos (Nadales y Reis) pero no tanto de dramatizar. Hasta principios del siglo XX, se seguían cantando y danzando en las iglesias, delante del NiĖo, tanto Nadales como Reis.

 

 

MURCIA

 

            Murcia ha sido particularmente receptiva a las dramatizaciones navideĖas, sobre todo a los autos de Reyes Magos muy extendidos por las zonas rurales de toda la región. La expansión tuvo lugar a partir del siglo XIX y empezó a perder aliento en los aĖos cincuenta del siglo XX. Estos autos se basan en su casi totalidad en La Infancia de Jesucristo de Fernández y Ávila. Tal como aparece en esta obra, entremezclan la historia de los Reyes Magos con las aventuras de los pastores Jusepe y Rebeca. En la gran mayoría de los pueblos, se utiliza un escenario múltiple que ocupa varios lugares de la población.

            En el pueblo de Churra, la obra se divide en tres actos. Al acabar la representación, se celebra la misa. A pesar de basarse esencialmente en el texto de Fernández y Ávila, varios episodios del auto murciano no provienen de esta fuente. Se tratan del primer episodio del encuentro de los Reyes, que Eusebio Aranda[17] hace proceder de un Auto alegórico anónimo y versificado anterior al texto de Fernández y Ávila y titulado El Rey humillado, triunfa, y el soberbio va vencido; de un soliloquio de Herodes que el mismo autor atribuye al Mártir del Gólgota de Pérez Escrich; y de la intervención de Lucifer y, a veces, San Miguel.

            Hasta épocas más o menos recientes (entre los aĖos sesenta y ochenta), se seguía representando el 6 de enero en los pueblos de Churra, Cabezo de Torres, PedriĖanes* (representado en un local cerrado), Nonduermas, San Ginés, El Palmar, La Ąora, Rincón de Seca (versión muy próxima a la de Churra, con el aĖadido de un tercer pastor, Jacob, y de un nuevo personaje, la mujer de Herodes), Era-Alta*, La Arboleja, Santomera, Zarandona (versión vulgarizada del Auto alegórico), Zaraiche, Santiago, Beniaján, Puente Tocinos, Alquerías, Algezares (auto distinto a los demás, ya que, representado enteramente en la iglesia, pone en escena a trece pastores niĖos y luego representa la historia de los Reyes; además, incluye la presencia de Lucifer), La Alberca, Javalí Viejo, Javalí Nuevo, Espinardo, Librilla, Aledo (sin pastores), La Raya, Aljucer, Guadalupe, Alcantarilla, La Albatalía, Albudeite*, Zarzadilla de Totana*, PatiĖo, Rincón de Beniscornia, Torrealvilla, Mula, Esparragal, Azarbe, Archena (en los tres últimos pueblos, se representaba en un local cerrado),etc.

 

 

NAVARRA

 

            En Navarra, existía la costumbre de danzar en los templos durante la misa del gallo, costumbre que perduró hasta finales del siglo XIX (en Fitero, Dicastillo, Estella, Corella, Olite). Los protagonistas eran los pastores aunque, a veces, les sustituían otros hombres vestidos de pastores.

            En Fitero, además de bailar ante la imagen del NiĖo, los pastores hacían, después del Evangelio, la ofrenda de una sartén de migas que comían en silencio durante el resto de la ceremonia.

            En Olite, después de la misa celebrada en el convento franciscano, una imagen del NiĖo Jesús (contenida en una especie de alcachofa que se abría en dos) descendía de la cúpula. Los pastores la esperaban debajo para bailar a su alrededor y luego hacer la Adoración. Esta costumbre se conoce con el nombre de Misterio de Olite.

            En Sangüesa, se representaba el 6 de enero un Misterio de Reyes escrito por fray Melitón de Legarda, “capuchino y guardián del convento sangüesino por los aĖos 1900 a 1903”. “En su forma primitiva, [los rosarieros] salían de la misa cantando y tocando panderetas, hasta llegar al Portal de Carajeas, donde se había instalado el Nacimiento. Allí ofrendaban al NiĖo regalos y versos improvisados, o una fritada de cordero. Poco a poco fue tomando cuerpo la representación, interviniendo los Magos. Cuando los Reyes a caballo llegaban a la altura de “la Tiendica” de la calle Población, salía Herodes con su paje al balcón, entablándose un diálogo sabrosísimo. Al final, en el portalico de la muralla, pastores como Garulo y rosarieros como Cuella, hacían regalos al NiĖo, obsequiándole con sus versos”[18]. Posteriormente, la representación fue retocada, llegando a formar ocho escenas.

 

 

PAÍS VASCO

 

            Durante la misa del gallo, en Labastida (Álava), interpretan una pastoral cuyas danzas y estrofas primitivas datarían de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII –siguiendo la opinión de Jesús María Pérez García[19]–, aunque las primeras referencias escritas remontan al principio del siglo XVIII. De este mismo siglo, podrían ser las partes más recientes de la salutación al Ayuntamiento y de la despedida.

            Esta obra es interpretada por doce pastores, un cachimorro que guía a los demás, una zagala (papel interpretado durante muchos aĖos por un hombre) y un abuelo encargado de llevar un cordero que balará en distintos momentos de la celebración. La representación empieza en la plaza mayor delante de la casa consistorial, donde los pastores llegan por distintos caminos y alertan a la población del nacimiento del Mesías. Ahí, después de un breve anuncio del Ángel, los pastores saludan al Ayuntamiento y danzan por primera vez. Luego se dirigen caminando y cantando hacia la iglesia, donde entran saludando al sacerdote. En el momento del Ofertorio, los pastores, cantando, se acercan de dos en dos hacia el sacerdote que lleva la imagen del NiĖo para adorarla. Danzan en diversos momentos y, una vez acabada la misa, se dirigen a la Plaza Mayor, donde forman un corro danzando y encienden una hoguera en la que la zagala prepara una sopa de ajo que simula ofrecer a una figura del NiĖo Jesús. Los pastores cantan y bailan antes de dirigirse una vez más hacia la Casa Consistorial donde se despedirán y darán fin a la pastoral.

 

 

LA RIOJA

 

            Las únicas formas de teatro navideĖo popular que perviven en La Rioja son Belenes vivientes. En Alcanadre, se representa del día 25 de diciembre al 6 de enero al aire libre. En Navarrete, se celebra durante las mismas fechas en el interior de la iglesia.

 

 

 

            Este breve recorrido por las Comunidades Autónomas espaĖolas permitió resaltar que en toda EspaĖa las dramatizaciones navideĖas siguen unas mismas fórmulas, que se escalonan según tres principales grados de teatralización que hemos definido en la introducción como: Adoraciones sencillas, pequeĖos autos navideĖos y obras de teatro totalmente formadas. Es difícil hacer corresponder un grado de elaboración con una época concreta ya que obras con una estructura aparentemente parecida a un Officium pastorum pudieron ser escritas en pleno siglo XIX. Tal es el caso, por ejemplo, del Misterio de Reyes de Sangüesa (Navarra) que sigue el guión de una Adoración sencilla en el Portal de Belén y, sin embargo, fue escrita a principios del siglo XX. Otro ejemplo puede ser el de Alcudia de Guadix (Andalucía) cuya pastorela representada durante la misa del gallo fue fechada en la primera mitad del siglo XX.

A pesar de todo, si queremos formular una tendencia general, podríamos sintetizar esta catalogación diciendo que el teatro del ciclo navideĖo pervive hoy en núcleos rurales espaĖoles bajo tres aspectos: unas manifestaciones de tono popular, unas manifestaciones de inspiración renacentista y barroca y unas manifestaciones modernas (a partir del siglo XVIII).

 



[1] Este artículo incluye un archivo de video que documenta una pastorela de Braojos, filmada en el aĖo 2005. Es consultable pulsando sobre el siguiente enlace o copiando la siguiente dirección en un navegador: http://www.culturaspopulares.org/media/video/braojos.htm

[2] Gaspar Fernández y Ávila, La Infancia de Jesu-Christo. Poema dramático dividido en doce coloquios, estudio, edición crítica, notas y vocabulario por Francisco Torres Montes (Granada: Publicaciones de la Cátedra de Historia de la Lengua EspaĖola, Universidad de Granada, 1987).

[3] Fotografía sacada de la página web de El Viso: http://es.geocities.com/elvisolospedroches/reyesmagos.htm

[4] Germán Tejerizo Robles, Autos de Navidad en Granada (Granada: 1999).

[5] Id., p. 36.

[6] Id., p. 104.

[7] Id., p. 121.

[8] Ramón Violant i Simorra, El Pirineo espaĖol: vida, usos, costumbres, creencias y tradiciones de una cultura milenaria que desaparece (Barcelona: Alta Fulla, 2003), pp. 562-563.

 

[9] Joan Amades, Costumari catalá: el curs de l’any. Vol I: Hivern, (Barcelona: Salvat, 1989),  p. 140.

[10] Id., p. 425.

[11] F. Navarro Artiles, El teatro de navidad en Canarias (Tenerife: Aula de Cultura del Cabildo de Tenerife, 1966), p. 36.

[12] El Auto religioso en EspaĖa [exposición celebrada en el Teatro Albéniz, feb-marzo 1991] (Comunidad de Madrid: Consejería de Cultura, Centro de Estudios y actividades culturales, 1991), p. 72.

 

[13]Michael J. Doudoroff, « Sobre la naturaleza del « Auto de los Reyes Magos » en época moderna », RDTP, XXIX (1973), p. 420.

 

[14] Joan Amades, p. 138.

[15] Ver nota 1.

[16] Consolación González Casarrubios, Fiestas populares del ciclo de invierno en la Comunidad de Madrid (Comunidad de Madrid: Consejería de Educación y Cultura, 1995), p. 37.

 

[17] Eusebio Aranda, Teatro medieval en un pueblo murciano: Reyes en Churra (Murcia: Academia « Alfonso X el Sabio », Biblioteca Murciana de Bolsillo, 1986).

* Únicamente basado en la Infancia de Jesucristo.

[18] José María Jimeno Jurío, Folklore de Navidad, en Navarra. Temas de Cultura Popular, Pamplona, n° 121, pp. 30-31.

[19] J.M Pérez García, La M.N. y M.L. Villa de Labastida (Vitoria: Ayuntamiento de la Villa de Labastida, 1985).